miércoles, 30 de noviembre de 2016

Frases para vivir.


Frases que ya he dicho, hoy las repito porque me gustan, creo en ellas y os las vuelvo a compartir:
En el caminar por la vida, he ido “cosechando” frases y dichos de personas, y la he guardado en mi memoria.
Cuando cuentas tu edad por medios siglos para adelante, te vuelves reflexivo, y personalmente siempre que tomo conciencia, me digo:
¡Que temprano se me ha hecho tarde!

Todos queremos llegar a viejos, pero ninguno queremos admitir que ya hemos llegado.

La gente va a todas partes corriendo, se muere de prisa.
Como yo amo la vida, economizo el tiempo, porque de tiempo se compone la vida.

Hoy tenemos edificios más altos y autopistas más anchas, pero temperamentos más cortos y puntos de vista más estrechos.

Gastamos más, pero disfrutamos menos.

Tenemos casas más grandes, pero familias más chicas.

Tenemos más medicinas, pero menos salud.

Hemos multiplicado nuestras posesiones, pero hemos reducido nuestros valores.

Hablamos mucho, amamos poco y odiamos demasiado.

Hemos llegado a la Luna y regresamos, pero tenemos problemas para cruzar la calle y conocer a nuestro vecino.

Hemos conquistado el espacio exterior pero no el interior.

Tenemos mayores ingresos, pero menos moral.

Estos son tiempos con más libertad, pero menos alegría.
Con más comida, pero menos nutrición.

Son días que llegan dos sueldos a casa, pero aumentan los divorcios.

Son tiempo de casas más lindas, pero más hogares rotos.

La soberbia campa a su gusto, y te miran de arriba abajo.
Un hombre solo tiene derecho a mirar a otro hacia abajo, cuando ha de ayudarle a levantarse.

Lo seguiré gritando al mundo, aún cuando otros callen.
Teniendo en cuenta que el mañana no está asegurado para nadie. Y nadie te recordará por tus pensamientos secretos.
Por todo esto, propongo que de hoy en adelante; no guardes nada “Para una ocasión especial”, porque cada día que vivas es una ocasión especial.

Pasa más tiempo con tu familia y con tus amigos, come tu comida preferida, visita los sitios que ames.

La vida es una sucesión de momentos para disfrutar, no es solo para sobrevivir.

Usa tus copas de cristal, no guardes tu mejor perfume, úsalo cada vez que te den ganas de hacerlo.

Las frases “Uno de estos días”, “Algún día”, quitalas de tu vocabulario.

Escribamos aquella carta que pensábamos escribir, “Uno de estos días"

Cada día, hora, y minuto son especiales, y no sabes si pudiera ser el último.

PD. La vejez es el precio por seguir vivo.


miércoles, 23 de noviembre de 2016

Contrastes

Contrastes.


 Minimalismo, una forma de vida        &           Otras filosofías.
Modo de vida con beneficios inmediatos
Lo mismo
Una alternativa diferente.
Lo mismo
Cuando mueras nada te llevas,
Lo mismo
Habrás roto con muchas cadenas
Lo mismo
No colaborarás con quien no te quiere libre
Lo mismo
Desnudo viniste y desnudo te vas
Lo mismo

¿Cómo enfrenta el minimalismo un cristiano en prácticas?

Yo comencé como minimalista forzado, para convencerme posteriormente de la bondad  y conveniencia de esa forma de vivir.
La reflexión y la praxis me llevaron a profundizar en esa forma de vivir en esta sociedad consumista.
Sólo varios años después, descubrí el Evangelio, y me asombré de la cantidad de ejemplos de formas de vivir, que eran minimalistas o significaban lo mismo: “austeridad”, desapego a los bienes mundanos esclavizantes y la frase “desnudos venimos y desnudos nos iremos”, y mucho más.

¿Es el minimalismo una religión?

No lo es en absoluto.
Es una filosofía de vivir en este mundo, con beneficios inmediatos, y sin complejos de “pecado” si no cumples, ó incumples el minimalismo en algún aspecto.
No sentimos la necesidad de crear un mundo “minimalista”.
Como minimalistas no intentamos “trascender”, eso queda para las religiones.
Conocemos que una mayoría de minimalistas es imposible.
Sabemos que es imposible porque con nuestra sola fuerza humana, no podemos luchar contra la concupiscencia del mundo.
Eso solo lo pueden hacer los creyentes con la ayuda personal de Dios.

¿Hay gente religiosa en el minimalismo ó entre los minimalistas?

Naturalmente que los hay. Somos habitantes del mundo, y somos muy variados.
Los hay de TODAS las filosofías, que creen en el “trascender”.
Pero creo que no hay, ó son muy pocos los “intrascendentes”.
Los “intrascendentes”, si los hubiera, son “mínimamente” minimalistas, donde sus emociones ante la oferta de consumo  del mundo, son superiores a su posible minimalismo –aunque sea un minimalismo racional-.
Puedo estar equivocado, pero es lo que he observado (estoy abierto a informaciones al respecto).

¿Por qué insisto tanto en el minimalismo?

Porque abrumado ante la catástrofe que observo a mi alrededor, y habiendo encontrado yo una solución inmediata, quiero compartir esta experiencia de “vivir minimalista”, sin más complicaciones, en el convencimiento que una vez implementada en tu vida, cuando notes su beneficio, tu psiquis se equilibrará y podrás reflexionar más profundamente –y quien sabe, si puedes ser “tocado” como yo mismo por la Gracia y llegar de manera personal a descubrir un “nuevo camino más trascendente y lleno de alegría”-.
Tengamos en cuenta, que “el ruido” de la sociedad de consumo, una de las cosas que logra, es hacer imposible la reflexión interna de las personas.
La sociedad de consumo, pone constantemente en marcha TODA la maquinaria de propaganda de la forma de sociedad que tenemos, es IMPOSIBLE escapar al efecto de esa “maquinaria” de propaganda, las TENTACIONES son tan abrumadoras, que sólo un espíritu muy consolidado es capaz de sustraerse a ese mensaje.

Si el adjetivo NORMAL significa: “lo normalizado, lo que es común”, los minimalistas somos unos seres no normalizados.
Tenemos el valor añadido de “ejemplares únicos” de seres “genuinos” sin ser “troquelados” por la “normalización”, en definitiva, hoy y como dice mi amigo Homominimus en su entrada: somos cool.

Una entrada especialmente buena que hizo Homomínimus, (ha sido “trabajada y publicada por un amigo suyo, que le ha añadido más valor aún) es ésta que os enlazo PINCHAR AQUÍ para verla en Youtube.

martes, 15 de noviembre de 2016

Grasa emocional II

En la entrada anterior LEER AQUÍ, os hacía unas confidencias personales, hoy quiero desarrollarlas y compartir mis trabajos y conclusiones con ellas:
Voy a comenzar a desarrollar algunas frases dichas hasta ahora:
Y ahora viene la reflexión:
  1. ¿Twitter emplea algún algoritmo al efecto a los que no suscribimos ese bono de visibilidad?
  2. ¿Es que las personas (yo entre ellas) usan solo las listas para participar?
  3. ¿Han abandonado masivamente su presencia en Twitter?

Punto 1.- Cierto, el cambio en unos algoritmos son los causantes de lo observado de pérdida de impresiones.

Punto 2.- No menos del 99 % hacen uso de ellas diariamente, juntamente con el seguimiento de #etiquetas.

Punto 3.- No, no han abandonado, solo que los algoritmos han diluido la masa.

Todas estas aseveraciones corresponden a reflexiones propias cotejadas con un trabajo de campo con cuenta cobaya.

Segúnda frase:

Conclusión: Son prescindibles todos.

No es cierta, no son prescindibles, lo que son es IRRELEVANTES. (Más adelante se entenderá cuando cuente cómo lo hice para llegar a esta conclusión).

Tercera aseveración:
Todos los que estamos en internet, tenemos un interés común que nos realimenta y nos dá fuerza para seguir “estrujándonos” las neuronas, unos por intereses políticos, otros por intereses comerciales, y otros por  muy diversos motivos, todos humanos y muy legítimos. Pero lo que no puede ser es que nos estemos engañando o nos estén engañando desde hace tiempo.

Cierto, como vemos en el ejemplo:


Esta es la prueba de que todos venden algo (aunque un publicista me lo negara el otro día).


También os voy a  contar cómo hice el trabajo de campo y sus conclusiones , en las que encontraremos respuestas a todo lo que había observado (con gran frustración por mi parte) de mi falta de “penetración” con los “beneficiosos” efectos publicitarios de mis “paridas mentales”.
“El cambio en unos algoritmos son los causantes de lo observado de pérdida de impresiones.”

Twitter, en su empeño de mejorar, nos donó las etiquetas, el cuadro de búsqueda, análisis y alguna mejora más.

Las más relevantes fueron las etiquetas y las listas.
Por qué les doy esa relevancia: porque antes (en el pleistoceno tuitero) solo teníamos un muro donde aparecían todos nuestros seguidores y nosotros en el suyo, de forma que nuestro tuit aparecía ante sus ojos igualmente, con lo que aumentaban las impresiones en proporción al nº de seguidores. Nuestra autopropaganda se veía gratificada por este algoritmo.
Por contra, el “ruido” de los TL masivos era una pesadilla (parecía un telégrafo de la bolsa con su imparable cadena de tuit), pero los que teníamos modestos seguidores lo podíamos aprovechar.

El implemento de los nuevos algoritmos (etiquetas y listas) “nos” hizo invisibles al gigantesco muro, como si a cada miembro le hubiesen mentido en una esfera hermética.

La conclusión es que hizo IRRELEVANTE EL TENER 50 SEGUIDORES o 15000, puesto que las “impresiones” dependen de quien te tenga en su lista o muro “particular”.

Yo por ejemplo, con casi 700 seguidores, solo obtengo ahora, gracias a los nuevos algoritmos 15 “impresiones” a un tuit mío.
¿Y los otros? Están en tiempo y lugar diferente a “mi rama del árbol de los pájaros del Twitter”.
Obtengo las mismas impresiones que mi cuenta cobaya con 20 seguidores.
Y lo más curioso, es que esos algoritmos no monitorizan tus apariciones en listas ajenas a las que te hayan añadido y por lo tanto aparecen de manera simultánea, con lo que también resulta irrelevante el pertenecer a ellas, salvo que se te agregan como seguidores por gustarles tus aportaciones.

Hasta aquí os he compartido los resultados de mi investigación particular.

¿Cómo lo he realizado?

He abierto una cuenta totalmente independiente, y he creado una lista de seguidores.
El motivo era el conocer en exclusiva y en tiempo real, quienes estaban en ese tiempo, de modo que al tuitear yo, observo que tengo 6 impresiones, mientras que al mismo tiempo los 20 seguidores no están operativos en ese momento, por contra cuando están operativos, sigo teniendo esas mismas “impresiones” lo que me indica que están operativos,pero leyendo sin interactuar en listas propias o en etiquetas de los TT del momento, con el resultado de que mis tuit “son invisibles” para ellos (mis seguidores).

¿Qué es lo relevante?

El uso de etiquetas, de textos sugerentes y provocativos, además de las interacciones en otras conversaciones emocionales de un grupo determinado.

Después de este “descubrimiento”, me quedo más tranquilo, ya que la culpa es de los “malditos algoritmos” y no que me haya vuelto “antipático” y “odioso”, con lo cual, volveré más sosegadamente y con un nuevo criterio, basado en el conocimiento del cómo y para qué, y usarlo en mi beneficio.

¿Os ha parecido interesánte?
¿He aportado algo a vuestro conocimiento?

viernes, 11 de noviembre de 2016

Grasa emocional.



En una anterior entrada, me lamentaba en cierta forma de mi falta de datos para navegar en internet. Me he puesto a la tarea de analizar este diagnóstico, encontrando culpable a las nuevas interfaces de Twitter y Facebook, principalmente.

Pero no era realmente ése el problema, el problema estaba dentro de mí.

Como muchos sabéis, estoy viviendo un momento especial, emocionalmente hablando, necesito conectar y compartir mis emociones, como otros necesitan beber.

Esta necesidad emocional, me ha producido una “sobrealimentación”, lo que se llama una “infoxicación” y mi diagnóstico ha sido: Saturación de grasa emocional.
Y el exceso de consumo de datos ha sido a su vez el efecto colateral.
Por ese conocimiento, he pasado a recetarme una dieta de Twitter donde tuiteo lo imprescindible y menos aún, con un resultado de ahorro en datos y grasa emocional espectacular, mientras me dedico a reflexionar e investigar lo descubierto.
Ello me ha llevado a tratar de ver mi “penetración” en la nube, y cuál no ha sido mi sorpresa (desagradable) que en Twitter -que es la red social en que he puesto el microscopio de análisis-  es donde más se ha notado la catástrofe.

En Twitter, que en enero por ejemplo, fueron 16400 impresiones,  y a partir del mes de noviembre bajaron a 600, coincidiendo en el tiempo con mensajes de Twitter, instando a pagar una cantidad para ser más visible.

Esto me recuerda un acontecimiento vivido en 1ª persona cuando estuve desempleado, y me apunté a varias ETT (empresas de trabajo temporal) muy famosas.
En aquel tiempo, cuando llevaba hechos bastantes CV, recibo una especie de oferta de las ETT, que consistía, textualmente: “si desea ser más visible ante los empresarios, es decir que su CV sea visto en primer lugar, tóme el modo Plus de 50€”.
Ésto  me dió la pista, y respondí: ¿Quieren decir que si no me abono a ese programa plus, no mandan mi CV?
La nula respuesta a mi pregunta me sirvió de respuesta, si no pagaba, ni siquiera enviaban el CV, - pero eso sí, al tenerme en su banco de datos, cobraban del gobierno como empresa que colaboraba con el empleo- por lo que procedí a darme de baja en todas ellas, y cambié el sistema de búsqueda: “CV en mano de puerta a puerta” muy duro, pero me aseguraba de que al menos llegaba.

Y ahora viene la reflexión:
  1. ¿Twitter emplea algún algoritmo al efecto a los que no suscribimos ese bono de visibilidad?
  2. ¿Es que las personas (yo entre ellas) usan solo las listas para participar?
  3. ¿Han abandonado masivamente su presencia en Twitter?

Respecto al punto 3, no lo creo, puesto que mi TL está muy nutrido de personas tuiteando, ergo, si en un momento hay 75 interaccionando y solo tengo 4 impresiones, quiere decir que tengo algún “problema”, o bien les soy muy antipático y ,me tienen silenciado, o están sólo a sus tuits y sus interacciones, pasando del resto que no les interesa nada, con lo que resulta casi 75 monólogos.

Conclusión: Son prescindibles todos.

Todos los que estamos en internet, tenemos un interés común que nos realimenta y nos dá fuerza para seguir “estrujándonos” las neuronas, unos por intereses políticos, otros por intereses comerciales, y otros por  muy diversos motivos, todos humanos y muy legítimos. Pero lo que no puede ser es que nos estemos engañando o nos estén engañando desde hace tiempo.

Como buen “conspiranoico” llegué ha pensar que había un plan de “ingeniería social” con algún plan secreto, que necesitaba el “experimento de las redes sociales” como el fenómeno “Pokémon” que sí ha demostrado ser una prueba de telemanipulación de masas, controlado últimamente por los efectos colaterales que han tenido.

¿Creéis que puede haber un debate sobre ésto que expongo, -de manera abierta y sincera y sin complejos- ?

He pensado abrir un grupo en google, entre los que estén interesados en debatir.

Pienso que para evitar controversias entre nosotros, que nos lleven a disputas por criterios divergentes, es mejor un grupo en google opaco respecto a quiénes son sus miembros, y todo aquel que quiera hacer un aporte, puede romper el anonimato de manera voluntaria y exponerlo a todo el grupo, o bien hacerlo directamente al moderador (yo) que pondría la reflexión con un nombre ficticio que me sugiera el miembro, naturalmente las controversias serían (como no puede ser menos) elegantes y civilizadas.

Dicho esto, paso a crear el grupo de google y comenzar a mandar un correo de invitación.

Nos vemos (los que aceptéis) y durará lo que el auditorio quiera en libertad, puesto que todos podrán darse de baja sin explicaciones fácilmente en cada correo que reciban.



domingo, 25 de septiembre de 2016

Contrastes.





Como ya me es habitual, la vida me enseña con ejemplos la  filosofía del vivir. Hoy circulando por Madrid he recibido otra lección de ejemplos de vida dada por un animal, un “peludo” de cuatro patas y de aspecto fiero –de raza boxer- y un padre en la 4ª década de su vida, -guía de su retoño – que iban ambos en sendas bicicletas.

Comienzo por la del padre “guía”:
Circulo por una avenida casi desierta de cuatro carriles (dos para cada dirección), me aproximo a un paso de peatones  (“cebra”) y observo que por la acera de la izquierda van dos ciclistas (el padre y su retoño), no parece que nada indique que vayan a cambiar de dirección, cuando repentinamente se lanzan a cruzar el paso de peatones sin poner pié a tierra como es preceptivo –puesto que si van montados son un vehículo, mientras que si van a pié son peatones-  justo en ese momento comienzo a cruzar a reducida velocidad  el paso en el tercer carril de distancia de ellos, cuando soy amonestado con gestos por el padre “guía”, mientras que le replico que no conocen el código de la circulación, -es toda la interacción que mantenemos- yo sigo la marcha y ellos siguen cruzando el paso de peatones sin apearse de la bicicleta.

¿Qué destaco de esta historia?
-Que el padre “guía” es un irresponsable, como “guía” de su retoño está más obligado a dar ejemplo de civismo, de buen conducirse y de saber observar el código de la circulación que está para cumplirlo (aún con las imperfecciones que tenga) por el bien común.
¿Qué ejemplo y enseñanza habrá sacado su hijo adolescente de su comportamiento? Cuando ese adolescente quiera sacarse el  permiso de conducción, observará que el que fue su guía, estaba completamente equivocado, y puede que piense ¿En cuántas cosas más, estará equivocado? Si más adelante lo respeta menos, quizá se deba a los malos ejemplos dados.

Después de este hecho, sigo mi ruta prevista y llego a otro paso de peatones –éste regulado por semáforo- está en ámbar intermitente para los vehículos, y empiezan a cruzar dos mujeres jóvenes con sus mascotas, una es un pequeño y cachazudo “peludo” y el otro el boxer.

Las mujeres siguen muy animadas en su conversación sin prestar excesiva atención a las mascotas que van sueltas, cuando van por la mitad de la calzada, el semáforo se pone verde para los vehículos, ellas siguen a lo suyo, el boxer se apresura a cruzar, pero mira para atrás y ve que el “cachazudo” perrillo sigue cruzando lentamente, y es cuando el boxer, preocupado por la seguridad del pequeño, se vuelve para darle escolta mientras no aparta su mirada de mi vehículo.
Yo permanezco a la espera de que terminen de cruzar las mascotas, sin meterles prisa, con calma, mientras observo la escena y el contraste que se me ofrece.
Una de las mujeres se da cuenta, y me da las gracias de palabra, la sonrío y sigo mi camino pensando que hoy un ser vivo supuestamente irracional es el único que ha sabido comportarse civilizadamente.

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